Recordar estos cinco programas de TV te hará llorar

Programas miticos de TVMientras muchxs se tiran de los pelos por culpa de lo buenas (o malas, eso ya es a gusto del consumidor) que son las nuevas ediciones de Operación Triunfo, otros prefieren sacar su lado más nostálgico y pasarse horas pensando en aquellas épocas maravillosas en las que ver la TV era tan sencillo como tumbarse en el sofá (ahora es casi obligado tuitear un programa a la vez) y mirar la pantalla. Se pueden recordad auténticas joyas en las que, como mucho, te ponías a bailar con tu madre en pleno sábado noche. Si los programas de hoy en día son mejores o peores lo dejamos a criterio del respetable, pero lo que no debería admitir ninguna discusión es que cualquier de los 5 que te presentamos a continuación ocuparán para siempre un hueco en nuestro corazón.

Furor

Eran los 90 y corrían otros tiempos. Posiblemente, en pleno 2020 no veríamos un programa como aquella maravilla ni un sábado por la noche, ni ninguna que se precie. Este programa lo fue casi todo por aquella época: sus cánticos se coreaban por todas partes (¿quién no ha cantado ‘popurri, popurri’) y cualquier momento era bueno para darle un minipunto al primero que hiciera algo correcto, sin importar el contexto en el que estabas. En fin, un programa que lo mismo veías de pie toda la noche para bailar, que con una buena bolsa de Jumpers en la mano. Lamentablemente, para revivir esta maravilla tendrás que acudir a Youtube.

El gran prix del verano

Furor era una pasada. Pero lo del Gran Prix, Ramón Garcia y el maestro Leiva fue descomunal. Uno de esos programas que no pide pan y que podrías estar horas y horas muertas viendo sin parar. De hecho, cada 28 de diciembre se bromea con su retorno. Y eso que hay cosas con las que no se juega.

Dejando a un lado conflictos éticos como el tema de la vaquilla, el Gran Prix era mucho más que las rimas cuando salían estos animales a la plaza. La patata caliente, los bolos gigantes o los míticos troncos locos te patrocinaban momentos de desconexión épicos. Y es que encima se enfrentaban pueblos entre sí, que pocas cosas gustan más en España que ir con los de tu pueblo a muerte. Ojalá volviera pronto.

El diario de Patricia

Si hubiera una encuesta preguntando por el programa que más tardes tontas ha ocupado en la vida de muchos, no andaríamos muy desencaminados al decir que este sería uno de ellos. Por los sillones de El Diario de Patricia pasaron cientos de personas de toda clase y condición. La fórmula no tenía complicación: llevar hasta el plató un elenco de ‘estrellas’ bien escogidas y dejar que la magia de las cámaras -y de unas preguntas muy bien planteadas- hicieran el resto. El hecho de que algunos momentos míticos hayan trascendido hasta nuestros días es la mejor prueba del éxito. Y es que ¿quién no ha visto nunca al chico que fumaba para hacerse el chulo?

Callejeros

Las primeras temporadas de este programa, mucho más cercano a los tiempos de los millenials era oro puro. Si las redes sociales hubieran eclosionado cuando Callejeros ofrecía momentos irrepetibles estaríamos hablando de una herencia televisiva impagable. El formato era periodístico, y sus creadores incluso pisaron varias facultades de comunicación para hablar sobre él, pero claro, lo tenía todo para acabar atrayendo a lo mejor de cada casa. Ramón ‘El vanidoso’, el pim-pam toma Lacasitos (por cierto, muy arrepentido de aquella escena, y con razón), la gran frase de ‘A robar carteras’, o el capítulo en el que se descubrieron las andanzas del Cabo Vadillo por la Rambla de Barcelona son solo algunos de sus puntazos. Hay varias decenas de ellos.

El precio justo

Corre el año 2020 y todavía hemos visto a gente jugar al Precio Justo en los pasillos de un Corte Inglés. Real como la vida misma. Como todos los programas anteriores, tenía una receta de éxito: no había que pensar, era perfecto para echar un rato delante de la tele cuando terminabas los deberes, y además enganchaba con algo tan blanco como decir cifras -poco menos- al azar. Realmente el programa era un relleno necesario para llegar hasta el escaparate final con show de presentación incluido y duelo con tu hermanx para acertar o quedarse muy cerca del valor. Por cierto, hablamos de El Precio Justo de Carlos Lozano. El otro nos queda muy lejos 😉

Si tuvieras que elegir uno de los 5 para que volviera, ¿con cuál te quedarías?

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